Fotos, de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo: Doña Celsa Iuit Moh, bajando del estrado; el presidium de la ceremonia; la manifestación frente al teatro; y, la ingeniera Yolanda Lara Barrera, la maestra Gloria Vargas y Vargas y la bibliotecaria Mireya Priego López de Arjona.
Ayer asistí a un evento organizado por el
Instituto de Equidad y Género de Yucatán (IEGY) del Gobierno del Estado de Yucatán en Teatro Joé Peón Contreras, en el centro de la ciudad de Mérida. Esta dependencia está encabezada actualmente por mi colega la antropóloga Georgina Rosado, investigadora del Centro de Investigaciones Sociales del Instituto Hideyo Noguchi de la Universidad Autónoma de Yucatán. El evento fue el reconocimiento a cinco mujeres destacadas, en una ceremonia presidida por la Gobernadora del Estado, Ivonne Ortega Pacheco.
Las homenajeadas fueron la artesana Celsa Iuit Moh, la deportista Ana del Milagro Crisanto Espinoza, la ingeniera Yolanda Lara Barrera, la maestra Gloria María Vargas y Vargas, y la bibliotecaria Mireya Priego López de Arjona. Todas estas mujeres son reconocidas figuras en el Estado de Yucatán, y ya han recibido otros homenajes, pero el teatro estaba totalmente lleno, incluyendo los palcos y plateas.
En realidad, el evento comenzó desde antes de los actos oficiales, con una demostración de varias mujeres que se apostaron en la acera de frente al teatro con una gran manta que decía "¿Qué pasa con la ley contra la violencia hacia las mujeres?" (ver la foto). Escuché a un sargento de policía llamar por refuerzos, explicando lo que estaba sucediendo. Georgina Rosado miraba con preocupación a las manifestantes, varias de ellas colegas nuestras de las ciencias sociales, quienes tenían tapada la boca con rectángulos de cartulina roja y repartían volantes. Los volantes explicaban su rechazo a la falta de acción del Gobierno del Estado para emitir una ley estatal de violencia contra las mujeres, y presentaban un pequeño poema que terminaba diciendo que se presentaban en forma silenciosa porque se piensa que "calladitas se ven más bonitas".
La Gobernadora llegó y ocupó el centro del presidium. Georgina Rosado, al inicio oficial del evento, presentó un video sobre los programas de educación contra la violencia que se llevan a cabo en Yucatán, y luego habló sobre la necesidad de erradicar la violencia de género y la importancia de las grandes mujeres de generaciones anteriores a las nuestras como ejemplos a seguir. Enseguida se pasó a la entrega de reconocimientos, mencionando quiénes eran las mujeres homenajeadas mientras subían al estrado a recibir pequeños trofeos de manos de la gobernadora. El teatro estaba lleno, y todo el público, incluyéndome a mí, estaba de pie, ovacionando a estas mujeres que tanto han contribuido a la vida intelectual, deportiva y artística de Yucatán.
Enseguida, la Gobernadora tomó el podio y dijo, prácticamente respondiendo a las manifestantes que habían estado frente al teatro, que quiere que durante su gobierno Yucatán se convierta en el primer estado en el que se den pasos concretos para lograr la equidad de género. Instruyó a Georgina a que se revisen todas las leyes del Estado para señalar cuáles y cómo ponen a las mujeres en situaciones desventajosas, y para que en un plazo de seis meses se cree un índice de equidad de género, que muestre en forma confiable los datos sobre la situación de la mujer en el Estado.
Fue una ceremonia emotiva que desafortunadamente dio paso a dos canciones anti-mujeres interpretadas por un cantante local. Al final, una cantante acompañada por un grupo de guitarra, batería y bajo, cantó canciones románticas.
Algunas de las cosas que me parecieron interesantes fueron: (1) la participación de un gran número de egresados de licenciaturas en ciencias sociales, incluyendo a Isabel Nieto, la maestra de ceremonias, y a Georgina Rosado, que son egresadas de la Facultad de antropología de la UADY; a Diana Castañeda Medina, egresada de la Facultad de Economía de la UADY; y a una de las manifestantes, socióloga por la Universidad del Mayab; (2) el discurso de la gobernadora, que parecía encaminado a rebatir críticas y burlas recientes que se le han hecho, así como a dirigirse específicamente a las manifestantes, con una elocuencia directa e inteligente (que no estoy acostumbrada a ver en figuras políticas); y (3) la respuesta del público presente, que ovacionó a las mujeres que recibieron reconocimientos y también a la Gobernadora.
Yo asistí y me dio gusto presenciar los homenajes a cuatro mujeres que conozco personalmente y a una que me hubiera gustado conocer (la joven tiradora con arco Ana del Milagro Crisanto Espinoza, quien fue representada por una de sus hermanas). Algunas de ellas han sido parte directa de mi vida y mi trayectoria académica (Doña Gloria Vargas es hermana de mi papá, la ingeniera Lara es amiga de mi familia, y Doña Mireyita fundó la biblioteca de la Facultad de Ciencias Antropológicas de la UADY, me apoyó siempre y discutió conmingo muchos libros). Me gustaron los planes esbozados por la Gobernadora, pero hubiera preferido que la retórica partidista (la referencia a "el gobierno de la nueva mayoría") hubiera estado ausente. Felicidades a las homenajeadas y a todas las grandes mujeres de Yucatán y el mundo.